Cuba debe pertenecerse a sí misma
Cuba anhela la libertad auténtica, que debe surgir del pueblo y no de dictaduras o imposiciones externas. La lucha por la soberanía histórica busca que los cubanos elijan sin miedo y puedan prosperar económicamente. Un ejército que proteja al ciudadano es esencial. La patria pertenece a su gente, no a ideologías ni a intereses ajenos.